En mayo de 2001 nació la lista de correo Ambiental México aprovechando la plataforma que nos brindó Yahoogrupos. La imaginamos como una iniciativa para intercambiar información, compartir reflexiones, promover propuestas y debatirlas. Sin embargo, a lo largo de estos diez años han cambiado muchas cosas y por ello hemos decidido migrar a Twitter. Los invitamos a seguirnos:
Básicamente tenemos dos motivos para este cambio. En el año 2001 las listas de correo electrónico eran una de las pocas posibilidades existentes para lograr los objetivos que mencionamos. Imaginamos un grupo activo en permanente diálogo. Pero las tecnologías de información y comunicación, y su uso social, han cambiado mucho a lo largo de estos diez años. Ahora existen mecanismos más horizontales, que propician la construcción de redes en forma mucho más efectiva, como Facebook y Twitter, entre otros. Además, como ustedes han podido ver, la lista de correo básicamente se ha convertido en un medio para difundir información de algunos de sus integrantes. Los demás objetivos se cumplieron sólo en ciertos momentos y en forma parcial.
Por estas razones, hemos decidido sustituir esta lista de correo por una cuenta de Twitter, donde podremos seguirlos y podrán seguirnos en forma más ágil y dinámica. Desde ahí compartiremos enlaces, ideas, propuestas o textos que publiquemos en nuestra bitácora www.ambientalmexico.mx, entre muchas otras cosas.
La lista seguirá abierta hasta el 31 de julio, por si quieren difundir enlaces a sus propias bitácoras, listas de correo, cuentas de Twitter, etc. y así mantenernos comunicados en red. Mantendremos abierto el archivo de mensajes, tanto como sea posible, en esta dirección: http://mx.groups.yahoo.com/group/Ambiental-Mexico/messages
Les agradecemos a todos y a todas su participación, su generosidad y su comprensión.
M.C. Luz María Nieto Caraveo*
Profesora Investigadora de la UASLP
Con cierta frecuencia, convencidos de la importancia de la educación ambiental y para la sostenibilidad (EAS), buscamos emprender alguna iniciativa educativa y surge la pregunta ¿Cómo podemos concretar un proyecto en este contexto particular? Esto puede ocurrir en cualquier nivel escolarizado (desde preescolar hasta posgrado), y en muchos otros espacios donde se realiza educación no formal, capacitación en empresas, sensibilización, comunicación social, promoción del desarrollo, movilización a la acción, etc. Si tenemos una cierta idea de lo que queremos obtener, entonces llevamos parte del camino recorrido para responder esa pregunta y sus posibles derivaciones:
¿En qué contexto se realizará el proyecto? ¿Qué impacto esperamos lograr?
¿Con qué enfoque asumir este desafío? ¿Qué objetivos nos podemos plantear? ¿Qué estructura debemos darle a nuestro proyecto? ¿Cómo organizarlo?
¿Qué estilos de enseñanza-aprendizajes son mejores? ¿Cuáles contenidos introducir y cuáles no? ¿Qué metodología me sirve más para formar destrezas o valores o capacidades de conceptualización y de crítica o para desarrollar competencias? ¿Cómo inducir la participación?
¿Cómo saber si logramos lo que esperamos? ¿Qué y cómo evaluar nuestro proyecto?
Es evidente que en cada caso esas preguntas pueden tener varias respuestas. No existen caminos únicos para lograr nuestros propósitos en educación, y mucho menos cuando nuestro propósito es innovador, como suele ser con la EAS. Cada respuesta que encontremos depende del contexto, de la perspectiva de futuro que tengamos, de nuestro grado de cuestionamiento y de crítica, de los propósitos que nos hemos planteado, del acceso que tengamos al conocimiento y a la información necesarios, así como de los recursos disponibles, entre otras cosas.
En esta ocasión me interesa mostrar varias iniciativas sobre educación y comunicación que nos pueden servir para generar respuestas a preguntas de tipo metodológico. Para ello aproveché un artículo previo de divulgación que publiqué en el sitio web de la Agenda Ambiental de la UASLP, así como una serie de reseñas preparadas con mis estudiantes del curso de Educacion Ambiental del Programa Multidisciplinario de Posgrado en Ciencias Ambientales y que después amplié para el curso de Desarrollo Sustentable, así como para los participantes del Diplomado Virtual “Diseño de Proyectos de Educación Ambiental y para la Sostenibilidad”.
La recopilación que preparé puede descargarse aquí (5.3 MB): Caja de herramientas para la educación ambiental y la sostenibilidad. 30 manuales disponibles en Internet . Para cada manual elaboré una pequeña ficha con sus principales características y su enlace web. Los textos que incluyo son iniciativas que se encuentran a disposición del público, en forma gratuita vía Internet. No se trata de una compilación exhaustiva ni mucho menos sistemática, así que espero mejorarla con las sugerencias y propuestas que reciba.
Mi propósito sólo es integrar una caja de herramientas para estudiantes, maestros(as) y demás personas interesadas en la EAS, aprovechando el enorme acervo de experiencias y propuestas que se ha construido en este campo. Esto es necesario, además, porque en México no estamos produciendo suficientes materiales para la educación ambiental y cuando lo hacemos no es común que los dejemos accesibles para todo público. Ojalá pronto podamos acrecentar el repertorio de materiales y recursos educativos apropiados para nuestros contextos, regiones y culturas.
Los materiales analizados tienen varios puntos en común y también diferencias importantes. Un primer parecido radica en que todos parten de ciertas consideraciones que buscan explicar las posiciones y definiciones básicas, los propósitos y los desafíos de la EAS. En ocasiones logran integrar un marco conceptual sólido y sistemático, pero en otras ocasiones no, de tal forma que sus fundamentos, posiciones y tendencias quedan implícitos. A veces se aclara muy bien el contexto en que surgen, sus alcances y limitaciones; pero no siempre es así. La mayoría de estos manuales se proponen integrar lo ambiental con lo social, cultural y económico, pero algunos no lo logran. Casi todos buscan como objetivo de la EAS generar capacidades de acción. Por ello consideran la educación y la comunicación como procesos que deben involucrar activamente a las personas en los asuntos ambientales y sociales concretos y relevantes para la comunidad.
Las diferencias, por su parte, son notables, y están determinadas en gran medida por los contextos en que aparecen. Los materiales se dirigen a públicos distintos y su grado de sistematización no es comparable. También tienen enfoques diferentes sobre el papel de la educación, la comunicación y la participación frente a la crisis ambiental y de civilización por la que atravesamos. Por todas estas razones, los materiales analizados abarcan una amplia gama de conocimientos, habilidades o destrezas, valores y perspectivas, así como de pautas metodológicas y técnicas.
Parto de la premisa de que cualquier decisión metodológica, técnica o de diseño en un proyecto de educación ambiental, va precedida por una reflexión conceptual profunda y crítica sobre educación, medio ambiente y sostenibilidad , así como sus posibles articulaciones. También por una adecuada contextualización que permita comprender los orígenes de los problemas ambientales y de sostenibilidad a que se dirige el proyecto educativo, así como de una visión sistémica compleja de las relaciones entre sus componentes y de los futuros deseables. No recomiendo estos materiales para usarlos como receta, ni para copiar y adoptar así nada más, sino para revisarlos, analizarlos, repensarlos críticamente y ver en qué medida nos sirven para inspirar el diseño de nuestros propios materiales, para realizar adaptaciones a nuestras circunstancias o para generar auténticas innovaciones en nuestros propios contextos.
Agradezco a los autores de esos manuales y a las instituciones en que trabajan, por su disposición a compartirlos. También estoy profundamente agradecida con mis estudiantes por su compromiso, dedicación y entusiasmo, pero sobre todo por los constantes desafíos que me plantean en lo profesional y personal. Espero que esta compilación sea de utilidad especialmente para ellos.
En Agosto de 2002, la revista “Environmental Education Research” (Vol. 8, No.3) publicó un número especialmente dirigido a un tema que a mí me parece fascinante: ¿Por qué podemos estar preocupados, conscientes e incluso tener información y conocimientos especializados, sin que eso se traduzca necesariamente en un despliegue coherente de conductas y acciones concretas en favor del medio ambiente? ¿En qué consiste esa brecha tan grande y tan incomprendida entre los pensamientos, las emociones y las conductas cuando se trata de los asuntos ambientales (supongo que en muchos otros también)? ¿Cómo se convierten el conocimiento y la preocupación ambiental en acciones y conductas pro-ambientales?
Hemos concluido este semestre del curso de Desarrollo Sustentable> y quiero compartir los trabajos finales que hicieron mis estudiantes, porque estoy muy orgullosa de ellos. Cada uno utilizó MosaicMaker para elaborar un mosaico de 36 (6×6) fotografías de www.Flickr.com, seleccionadas con base en los conceptos vistos durante el curso. Además elaboró un cuadro donde se fundamenta cada una de las imágenes con una breve explicación y una cita textual de alguna lectura.
A continuación les muestro algunos de estos trabajos.
Da clic en la imagen para verla con mayor definición
Da clic en el enlace inferior para ver el documento pdf con la fundamentación
Nota importante:
Si estás conectado(a) a internet a través de la red de la UASLP, no podrás ver las imágenes. (más…)
En YouTube encontré este video “Ahora me vienes con la sustentabilidad”, elaborado por Natalia Limones. La pregunta que plantea al final, es muy importante: